Tengo mis hijos viviendo en Barcelona y leí
con atención, pero con mucha tristeza:
"el mercado laboral español da posibilidades
a los inmigrantes latinoamericanos a obtener los
peores trabajos y los que ellos no quieren hacer,
y aún con papeles sigue siendo discriminatorio
el trato que recibe el inmigrante y si tiene la
piel oscura, mucho peor".
Quiero aclarar, que no es la situación
de mis hijos que viven y son músicos. El
caso de ellos es diferente. Se me ocurrió
a mí, querer insertarme en el mercado laboral.
Con estudios universitarios, buena presencia y
rubia, mis únicos trabajos eran de limpieza,
cuidado de niños y encuestas, con salarios
vergonzosos, y viviendas poco dignas. Cuando le
planteaba al empleador que me hiciera una oferta
laboral y así yo poder tramitar mis papeles,
no estaba dispuesto a hacerlo. Sí a trabajar
en negro.
Yo opino, que si tengo que trabajar 12 horas en
mi país, con un trabajo digno dentro de
lo que sé y estudié para ello, prefiero
quedarme aquí, aunque signifique quebrar
y desmembrar la flia.
Los españoles se olvidaron cuando vinieron
a Argentina para empezar una nueva vida. No creo
que mis abuelos se hayan sentido discriminados.
Si esta carta la lee, algún empresario
catalán, me refuta lo que digo y me demuestra
lo contrario con una oferta de trabajo digno,
yo voy a empezar a pensar distinto de este primer
mundo, que no sé si es en todos los sentidos.
En algunos casos, los argentinos, le podemos enseñar
de afecto, solidaridad y amistad, que tanto falta
en esas tierras, aunque se puedan comprar el último
cd. o la última ropa de moda.
Me gustaría que la puedan publicar.
Les mando un saludo.
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