Estimados amigos
Nunca
hasta ahora me dio por escribir en un foro como
éste pero hoy, no sé por qué,
leí tantos comentarios
que me parecieron injustos, tantas opiniones nacidas
de la frustración (y por ello carentes
de
objetividad). que no he podido callarme la boca.
No
soy argentino, soy vasco. Sin embargo, tengo la
suerte de conocer bien la Argentina. Viajé
10 veces a
su país, lo recorrí desde La Quiaca
a Ushuaia, mi
pareja es argentina (porteña), tengo un
departamento
en Capital Federal y tengo buenos amigos y amigas
en
diferentes zonas del país. Así que
creo tener cierto
conocimiento de su realidad y de la forma de ser
argentina.
La
verdad. terminé bastante cansado y asqueado
de
escuchar comentarios generalistas de argentinos
que
vinieron a España sobre nuestros grandes
defectos como
país, lo cerrados que somos, lo insolidarios,
lo mucho
que vivimos para trabajar y lo poco que sabemos
disfrutar de las amistades, lo fríos que
somos. en
fin, mil opiniones negativas elevadas además
a
categoría de dogmas por personas que, sospecho,
hicieron muy poco o nada por integrarse.
Emigrar
siempre fue una de las experiencias más
duras
por la que puede atravesar el ser humano, eso
es
cierto. Y hablo con conocimiento de causa porque
yo,
hace 10 años, también pasé
2 en un país tan ajeno a
mis costumbres como es Australia.
Y,
desde luego, lo que no hice fue empezar a buscar
españoles (que los había), o a refunfuñar
porque allí
no se come paella, o no entienden la forma de
divertirse como la puede entender un español
o un
europeo.
Simplemente
acepté que estaba viviendo en otra
realidad y fui respetuoso con ella e intenté
disfrutar
de las posibilidades que ofrecía, que eran
muchas.
Es
claro que España no es un país perfecto.
Pero
ninguno lo es. Tiene muchos temas pendientes de
corregir y articular más ayudas a las personas
que han
llegado de lejos es una de ellas. Pero es un país
con
una larga tradición migratoria y, aunque
hay gente
para todos los gustos, en general percibo que
a un
pueblo hermano como el argentino se le recibe
bien y
se le tiene aprecio.
También
habría que revisar cuál es la actitud
de
muchos argentinos que vienen aquí a buscarse
la vida:
Porque es claro que vienen para vivir mejor, para
ganar algo de dinero, para obtener una mejor calidad
de vida. Y también depende mucho de su
propia actitud
para conseguirlo.
Porque,
por ejemplo, he visto muchos argentinos que,
nada más llegar, corren como locos a buscar
a otros
argentinos, formar su grupito, tomar mate y asado
los
domingos y construirse una segunda Argentina queriendo
saber muy poco o nada de la nueva realidad que
les
rodea.
Por
mi parte, la primera vez que llegué a su
país en
2002 lo único que quería era conocer
argentinos. Huía
de los españoles. Porque entiendo que la
mejor forma
de conocer un país es abriéndote
a su gente. Y, en ese
sentido, sí puedo afirmar que, en general,
la gente en
la Argentina es cálida, entrañable,
buena
conversadora. con la que es fácil entablar
un vínculo
de amistad.
El
país estaba entonces hecho mierda después
de todo
el descalabro de 2001. Había colas interminables
en
los consulados italianos y españoles y
había un
pesimismo en el aire que casi constituía
una presencia
física.
Muchos
decidieron entonces venirse a Europa e
iniciaron un camino que, sin duda, resultó
muy duro.
Pero, en líneas generales, creo que una
buena parte de
los que vinieron consiguieron de a poco varios
de sus
objetivos: mejorar su calidad de vida, ahorrar
algo de
dinero y mandarla allá, llevar una vida
menos
convulsa.
Eso
no quita para que haya algunos que no pudieron
conseguirlo. Muchos no tuvieron suerte, o vinieron
de
forma precipitada y no se informaron sobre las
características del lugar al que iban (por
ejemplo, en
nada tiene que ver instalarse en un pueblo de
Málaga,
que en Galicia o en Cataluña).
Por
eso, yo rogaría a toda esa gente que tanto
sufre
por lo malos que son los españoles con
ellos, lo mal
que se vive en España, lo tanto que despreciamos
a los
argentinos. que, simplemente, se marchen. Porque
no
hay cosa más absurda y poco inteligente
que mantenerte
en un lugar donde todo es tan horrible y te tratan
tan
mal siendo su país la maravilla de las
maravillas.
Pero
también me gustaría que recordasen
un poco de su
realidad. Porque, aunque quiero mucho a su país,
también creo que es el momento en que esos
"criticones" reflexionen por qué
la Argentina está
como está.
Ya
sé que para algunos de ellos la culpa siempre
la
tienen los demás; El FMI, el Banco Mundial,
las
multinacionales que explotan la riqueza argentina,
los
gallegos brutos que no saben nada, los tanos
corruptos, los negros de mierda que no quieren
trabajar (éstas son algunas opiniones de
argentinos
que guardé en mi memoria vertidas en la
Argentina).
En
fin. la culpa es siempre del prójimo, nunca
de uno
mismo.
Por
eso, a esas personas que tanto critican. con gusto
les ilustraré también de mis experiencias
no tan
"positivas" en la Argentina (tarifas
3 veces más caras
en hoteles y aerolíneas por ser extranjero,
toda una
discriminación que denuncié mil
veces), robos y
asaltos al 70% de mis amistades argentinas, mil
casos
de "viveza criolla". Con gusto, cuando
hablen tan mal
de la vida de aquí les recordaré
muchas realidades de
su añorada realidad que parecen haber olvidado.
Sin
embargo, aún siendo consciente de que eso
y otros
muchos temas desagradables que existen allá,
yo no
miro a la Argentina desde lo negativo. Cuando
viajo
allá y estoy con su gente. intento hacer
una lectura
positiva de las cosas, aún sabiendo que
hay muchos
temas (corrupción, inseguridad y un largo
etc) que en
la Argentina dan para escribir enciclopedias.
Es
claro que no existen paraísos. Y en esta
parte del
mundo hay miles de problemas pendientes de solucionar.
Pero, por favor, miremos también lo mucho
bueno que
hay. No nos centremos en las cuatro mierdas que
existen.
Yo
siempre digo que, cuando uno ve las noticias,
el
mundo entero parece una catástrofe; guerras,
asesinatos, crímenes impunes, corrupción.
Sin embargo,
muy pocos parecen reparar que, cada día,
5.999
millones de personas en el mundo han cumplido
con sus
obligaciones, han trabajado, han cuidado de los
suyos,
se han divertido. en definitiva, son buena gente.
Pero
siempre aparece como noticia lo excepcional, ese
millón de personas en todo el mundo que
se dedica a
cagar a la gente.
Sin
más, creo que es labor de todos, españoles
y
argentinos, argentinos y españoles, seguir
trabajando
para entendernos mejor, apoyarnos y estar cada
día más
unidos.
Muchas
gracias y un saludo,
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