Estimado
Sergio y estimados compatriotas que quieran
leer también las experiencias de
uno que también lleva 20 años
en este país (España, Barcelona):
Grandísima
alegría me dio leer la carta de Sergio
porque en primer lugar tiene una claridad
de expresión envidiable; también
porque creo que coincido de pleno con todo
lo expuesto por él, pero haré
algunas matizaciones, más que nada
para ver si pudiese servir para otros argentinos
que no coinciden conmigo, como por Ej.,
Alicia Bonaventura y otros.
A
modo de comentar rápidamente mi historia,
les cuento que llegué muy joven a
España allí por el año
1988, con un amigo y no por problemas económicos
sino por modelo de país, ya que Argentina
por esos años estaba quebrada económica,
política, social, culturalmente,
etc., etc., etc. Sin papeles, sin dinero,
sin ningún contacto o teléfono
a quien llamar, y sin experiencia en "buscarnos
la vida" tuvimos unos comienzos penosos.
Al
poco tiempo mi amigo logró volverse
a Argentina y entonces vino mi novia con
la cual llevaba noviando ocho años
y teníamos muchísimas ganas
de casarnos. Éramos unos chavales
sanos, fuertes, cultos, y muy preparados
como la gran mayoría de los argentinos
que vienen. Con mucha felicidad en nuestra
pareja, y unas ganas enormes de comernos
el mundo... Situaciones malas, no recuerdo
ninguna que me haya traumatizado, ahora,
situaciones buenas tengo un libro entero
para escribir.
Podría
repetir todo lo que escribió Sergio:
a la comunicación por cadete, el
teléfono carísimo, (Sergio:
¿cuantas veces habrás hecho
colas en la cabinas truchas para poder hablar?
Qué hubiese dado en aquellos momentos
por tener Internet y que hubiese existido
Hispanoargentinos.com... madre mía
que tiempos aquellos... Nos casamos finalmente
con mi novia después de dos años,
solos... sin familiares y con amigos de
reciente creación, pero nadie nos
quitó esa inmensa felicidad e ilusión
que tienen los jóvenes que se aman.
Al año vino nuestro primer hijo y
nosotros ya llevábamos más
de cuatro años ilegales, él
fue el primer Español de la flia.
Con
conceptos básicos como trabajar duramente,
honestamente, sin joderle la vida a nadie
y sobre todo sin entrar en las costumbres
de aquí de trabajar 14 hs diarias
olvidándose de la flia. fuimos progresando
poco a poco, día a día. Tuve
la suerte, mejor dicho la necesidad, de
meterme en un sector de gran crecimiento
en los años posteriores, que me posibilitó
estabilizarme económicamente. Luego
vino nuestra segunda hija.......la vida...
Hoy... tengo 42 años estoy estable
emocionalmente, laboralmente y económicamente.
Estoy muy feliz en Barcelona, más
concreto, en Castelldefels, pero me he construido
mi casa en Argentina, voy cada año
de vacaciones para allá, y sigo manteniendo
los amigos de la infancia.
Como
resumen final a todos los jóvenes
que deciden emigrar (vaya mierda!!!) les
digo que España es un buen destino,
aquí la gente es maravillosa, el
clima es buenísimo y hay mucho trabajo.
Las condiciones son: muchísimas ganas
de trabajar, olvidarse de todo lo que nos
enseñaron en nuestro país
(viveza criolla, que somos los más
listos, que tenemos el mejor país
del mundo, etc. etc.) ser humildes, honestos,
y saber que nuestras familias, amigos y
tierra están ahí y no nos
olvidamos de ellos pero nuestro futuro y
sobre todo el de nuestros hijos, hoy por
hoy, está de este lado del charco.
Mañana no lo sabemos, tal vez sea
Australia.... hacia allí iremos los
argentinos ya que tenemos alma de marineros...
como dice la canción.
Por
último invito a esa juventud ilusionada
si quieren alguna "gauchada" de
mi parte, no tienen mas que escribir, ya
que nunca me olvido de toda la gente que
en su momento me tendió una mano,
esa que se da sin vuelta (yo no tenía
nada que ofrecer), por eso me creo en la
obligación de ayudar a todo el que
pueda pero sobre todo el que se lo merezca
(no soy la madre Teresa) .
Un
saludo, Miguel García