A quien quiera escuchar:
En 1997 adquirí mi modesta casa en José
Mármol suburbios de Buenos Aires- mediante
un crédito Hipotecario del Banco Rio
-el mismo que hoy promociona en diversos medios
nuevas transacciones- por u$s-pesos 40.000.
En 2001 caí al abismo, al igual que
miles de argentinos, salvando las paredes y
el techo merced a valientes cabriolas judiciales
y sucesivas suspensiones de remate por ley o
decreto. En julio de 2003, a punto de emigrar
a la Madre Patria (a España, no a EEUU,
por si a mas de uno no le quedó en claro)
se produjo el milagro de reinsertarme laboralmente
en lo mismo en lo que venía haciendo:
Agente de Propaganda Médica.
Obviamente, lo primero que intenté
fue regularizar mi situación con el banco
para que Constanza (10), Valentina (2 y 1/2)
y Guadalupe (1/2 o seis meses, bah) y mi mujer
Sandra permanecieran bajo techo. Al día
de hoy esto no ha ocurrido ya que tanto la mencionada
entidad cuanto el Estudio Palmero de Belizán
ponen todas las trabas posibles para que todo
siga sin resolución. El común
de la gente piensa que estamos todos "salvados"
por el paso al Banco Nación pero como
se ve, esto no es así ni por asomo.
Hay miles y miles de argentinos sufriendo mientras
otros miles y miles continuan con la fiesta
del pasado. Quiero llegar a un arreglo y no
me dejan. Gracias por el tiempo.