Excma.
Sra. Dª. Consuelo Rumí Ibáñez
Secretaria de Estado de Inmigración
y Emigración
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales
C/ Agustín de Bethencourt, 4
Madrid
Excma.
Señora:
Tenemos
el honor de dirigirnos a usted en nuestra
condición de descendientes de españoles,
simple y llanamente. Y nos disculpará
si nos abstenemos de identificarnos con
ciertas subdivisiones espurias, clasistas
e innobles que encontraron cobijo en el
Código Civil al amparo de falsas
premisas, tales como las de descendientes
de “español de origen y nacido
en España”. Nosotros somos
hijos y nietos de españoles que
por lo tanto, nos consideramos españoles
por derecho propio, sea que la legislación
actual nos lo reconozca, o no. Y entendemos
que usted está de acuerdo con nuestro
punto de vista.
El motivo
de ésta carta es solamente el de
felicitarla por la valentía que
usted ha sabido expresar, durante tantos
años, en materia inmigratoria pero,
a la vez, hacerle llegar nuestra profunda
desazón por la forma en que los
sucesivos gobiernos de España continúan
soslayando el tratamiento de nuestro legítimo
reclamo.
Fue
usted misma Señora quien nos lo
confirmó, como consta en el artículo
del periódico España Exterior,
en su número
295 del 25 de febrero de 2003, y
que hemos adjuntado para su referencia.
Reza su titular:
“Los
socialistas quieren el acceso
directo de los nietos de emigrantes
a la nacionalidad española.
El PSOE presentó una nueva
propuesta de modificación
en el Congreso al considerar que
la nueva legislación es
decepcionante”. |
Señala
dicho artículo en su cuerpo:
“Según
la secretaria de Políticas
Sociales y Migratorias del PSOE,
Consuelo Rumí, el gobierno
del Partido Popular “ha
incumplido sus compromisos de
responder a las demandas de la
emigración” incluso
durante la tramitación
de la reforma del Código
Civil que actualmente está
en vigor. El resultado --según
Rumí-- es “una reforma
obsoleta y decepcionante porque
margina distintos casos y situaciones
que deberían haber encontrado
una respuesta en la Ley”.
“Hacer justicia” es
el principal objetivo del texto
del PSOE. Una de las grandes cuestiones
abordadas en esta proposición
de ley es, a juicio del diputado
socialista y viceportavoz de Justicia
en el Congreso, Julio Villarrubia,
cubrir las expectativas de los
nietos de españoles”.
|
Nada
más cierto Señora, hacer
justicia. Pero ha transcurrido más
de un año desde aquellas palabras
suyas, y hoy el PSOE es Gobierno, no oposición.
Hay un nuevo Reglamento de Extranjería
en vigor... y el debate en busca de consenso
es ahora una constante, tanto como lo
fue su ausencia en los gobiernos anteriores.
Sin embargo, los nietos de españoles
continuamos siendo los grandes olvidados.
No somos
indiferentes a las dificultades que existen
para integrar inmigrantes en la sociedad
española (como en cualquiera otra).
Es más, nos solidarizamos con quienes,
como usted, enfrentan el problema con
valentía y tratan de hacer lo mejor
para todos. También sobre este
particular, los nietos de españoles
tenemos mucho para aportar. Es indudable
que para quienes tienen sangre española
en las venas, como es nuestro caso, existe
tanto el derecho como la obligación
de construir puentes de entendimiento
entre quienes reciben a inmigrantes y
quienes lo son, haciendo gala del espíritu
de nuestros antepasados, quienes también
emigraron.
Sin embargo,
continuamos siendo ignorados y relegados;
además de sospechados, en general,
de formar parte de una fantasmagórica
e imaginaria oleada de extranjeros que
invadiría irremediablemente España
y, a través de ella, el resto de
Europa. Vale decir, se cuestionan --apriorísticamente--
los lazos reales con la cultura y la vida
en España, nuestra finalidad, y
hasta honorabilidad, sin fundamento alguno.
Si estas
sospechas fueran ciertas, Italia enfrenta
el problema con la política equivocada.
Si así fuera, observemos a quienes
se han nacionalizado por ser nietos y
hasta bisnietos de italianos pero que,
a fin de cuentas, después de ser
reconocidos como ciudadanos comunitarios,
eligen España para vivir. Son muchos,
si se tiene en cuenta que también
--a una gran cantidad de ellos-- les asistía
el derecho de ser nacionalizados españoles;
pero la ley actual se los impidió
y se vieron obligados a adoptar la italiana.
Son muy pocos, si se los entiende como
parte de la “oleada imparable”,
sobretodo teniendo en cuenta de que podrían
haber elegido cualquier otro país
de la UE para vivir, al ser ya ciudadanos
comunitarios.
El PSOE
solía tratar estos temas con claridad
y justicia, inclusive haciendo propio
nuestro reclamo, como consta en el artículo
que le adjuntamos:
“Una
de las grandes cuestiones abordadas
en esta proposición de
ley es, a juicio del diputado
socialista y viceportavoz de Justicia
en el Congreso, Julio Villarrubia,
cubrir las expectativas de los
nietos de españoles. La
versión actual de dicho
artículo 20 señala
que “tiene derecho optar
por la nacionalidad española:
aquellas personas cuyo padre o
madre hubiera sido originariamente
español y nacido en España”,
mientras que desde el PSOE quieren
suprimir la condición “...y
nacido en España”.
Según los socialistas,
con esta pequeña modificación
se evitaría que la mayor
parte de los nietos de españoles
tuviesen que residir un año
en España para poder acceder
a la nacionalidad por residencia,
tal y como les exige la legislación
actual” |
Las cosas
por su nombre, distinguida Señora.
¿Tiene el PSOE memoria histórica
o amnesia gubernativa? Creemos que pretender
conculcar un derecho consagrado por el
principio de “ius sanguinis”
a través de la historia, en aras
de un europeísmo mal interpretado
es, cuando menos, vergonzoso.
Además,
exigir como pre-requisito para iniciar
el proceso de nacionalización un
año de residencia legal en España
es, en la realidad, un eufemismo. Todos
sabemos Señora que pasan al menos
dos o tres años más, desde
que se solicita, para culminar el proceso
de nacionalización, tiempo en el
cual se sigue teniendo que renovar la
residencia cuantas veces sea necesario.
En el siglo XXI, y después de haber
presenciado hechos de proporciones históricas
tales como a Juan Pablo II pidiendo perdón
por injusticias cometidas por la Iglesia
Católica, a líderes mundiales
pidiendo perdón por Auschwitz,
por bombas atómicas mal lanzadas,
por la esclavitud, por la explotación,
por la discriminación racial, sexual
y religiosa, se antoja un capricho (de
imposible justificación) que España
--con la frente en alto y a voz en cuello--
justifique aún las triquiñuelas
que nos dejan a los nietos de españoles
mayores de edad fuera de la nacionalidad
directa, o que nos la hacen de consecución
harto difícil, a través
de normas que solamente recogen, en forman
técnica, una manipulación
de miedos cuyos objetivos originales son,
por lo menos, poco claros.
Queremos
apoyar su gestión sin por ello
cejar en nuestra lucha por la reivindicación
de nuestros derechos. Por ello, los descendientes
de españoles que refrendamos esta
carta, vamos a intentar todas y cada una
de las vías posibles que nos otorga
la ley, para conseguir que se respete
nuestro derecho al acceso directo a la
nacionalidad española.
Somos nietos de españoles distribuidos
en nueve países, además
de España, y nuestra campaña
apenas comienza. Consideramos que las
normas del Código Civil español
son inconstitucionales, y no nos detendremos
hasta demostrarlo, sea en las Cortes o
en los tribunales, para lo que ya hemos
establecido contacto con los abogados
que nos representarán, tanto en
Madrid como en Bruselas.
Es una
oportunidad histórica importante
para que, tanto su partido como el actual
Gobierno Español, demuestren cómo
se conduce una nación europea moderna,
y respetuosa de sus hijos, muchos de los
cuales dejaron su tierra por la misma
intolerancia que hoy nos impide, a sus
descendientes, regresar como lo que nos
consideramos: ciudadanos españoles
de pleno derecho.
Sin más,
aprovechamos para saludarla quedando a
la espera de vuestra respuesta.
Enrique
Herrero Mayor…
(Nota
de HispanoArgentinos.Com: la carta lleva
hasta el momento más de 200 adhesiones)
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