11 DE FEBRERO DE 2005


Correos y Western Union organizan un concurso fotográfico para inmigrantes
Inmigración: una imagen vale más que mil palabras

Analía llegó a Barajas una tórrida tarde de agosto de 2001. Tras el obligado "muchas gracias" a la tripulación de cabina, traspuso la puerta para descender por la escalerilla del avión. El abrazo del sol de España la recibió con todo su esplendor. Analía sonrió.

Sus ganas, su empuje y la ilusión de sus 23 años, vacilaron por unos momentos mientras el oficial del puesto de migraciones observaba su pasaporte, sin devolverle el "buenas tardes". Fueron eternos segundos de respiración contenida.

Un "aquí tiene" y un brazo extendido con su pasaporte, le permitieron soltar el aire. Se alejó unos metros, miró el sello y volvió a sonreír.

Sus maletas aparecieron rápido por la cinta transportadora, le pareció un presagio de buena suerte. Salió enseguida por la puerta que indicaba "nada que declarar". Miró alrededor, había muchas personas esperando a otros pasajeros. Alzó la vista y se dispuso a seguir los carteles que indicaban "Metro", tal como le habían dicho por e-mail.

El metro no se hizo esperar. Sentada junto a una puerta, vigilando sus maletas y sujetando fuertemente el bolso que contenía su documentación y el dinero que llevaba para "mostrar" si se lo exigían, repasó mentalmente los pasos a seguir, mientras miraba al resto de los pasajeros tratando de identificar a algún compatriota. No podía, si no hablaban, no podía. Ninguno de esos rostros extraños parecía percatarse de su presencia. Y por primera vez en toda su vida, se sintió sola.

Mucho se podría decir sobre el perfil de los inmigrantes en España, y mucho se ha escrito ya. Prestigiosas instituciones, públicas y privadas han estudiado el fenómeno en profundidad (como ser, el Observatorio Permanente de la Inmigración de la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración).

Sabemos de la preparación académica de los extranjeros en España, su edad, ocupación, nacionalidad, ingresos y muchos otros datos demográficos más. Correos de España y Western Union ya conocen esos datos, por supuesto. Hace años que trabajan cotidianamente con inmigrantes. Pero quisieron ir más allá.

Con el "Concurso Fotográfico" que organizaron, Correos y Western Union apuntan a obtener una "instantánea" de la faceta más humana de los inmigrantes. Su círculo más intimo: "su gente en España". Buscan mostrar lo que no aparece en los estudios demográficos.

¿Están enviando fotografías para participar en el concurso "Ésta es mi gente en España", o los inmigrantes están demasiado ocupados con la regularización?, le preguntamos a Ángeles, encargada de recibir las fotos que los concursantes envían al e-mail angeles.blas@correos.es .

Se ríe y nos enseña cientos de fotos impresas, ordenadas sobre su escritorio. Sí, a la gente le gustó la idea. La gran mayoría envía sus fotos por e-mail, aunque muchos las están dejando en las oficinas de correos.

Miramos las fotos, todas están reflejando sentimientos, mostrando parte de una historia. Una historia de inmigrantes.

Aprovecho para decir, que las bases de concurso permiten enviar hasta cinco fotografías por participante, dice Ángeles. La mayoría ha estado enviando sólo una, y es una pena. Pueden hacerlo hasta fin de febrero, pues en la primera quincena de marzo el jurado tendrá que decidir cuáles serán las premiadas.

"Alqu. habitación a chica. Cerca metro. 250 euros", decía el anuncio que Analía encontró por Internet pocos días antes de viajar. Menos mal que las maletas tienen ruedas, pensó, cuando ya había caminado casi quinientos metros hasta el portal.

Al pulsar el timbre del tercer piso "escalera izquierda", su sensación de soledad era más persistente. La firme resolución que tuvo durante los meses en que preparó su viaje, estaba dando paso a una incipiente incertidumbre.

La mujer de pelo canoso y gesto adusto que le abrió, no le causó una primera buena impresión. Se estudiaron mutuamente mientras la anfitriona le mostraba la casa, antigua y con bastantes manchas de humedad. Vivía allí otra chica más, pero estaba de vacaciones en su país, le dijo la casera.

Pagó el primer mes y la fianza acordada, y se quedó sola en su habitación. El cansancio y los nervios del viaje estaban haciendo mella. Sin abrir las maletas ni quitarse el abrigo, Analía se dejó caer en la cama y lloró.

Es muy difícil medir científicamente y reflejar en un estudio las sensaciones o los estados de ánimo, sin duda. Pero la cara de esa niña de meses, que junto a sus padres posa para la fotografía que estamos mirando, es realmente elocuente. ¿Y la de sus padres?. Cuantas cosas dicen!. Hablan de orgullo. De lucha. De felicidad. Vale aquí aplicar la trillada frase: "una imagen vale más que mil palabras".

Pasaron un par de meses largos, Analía encontró trabajo y las cosas empezaban a tomar el rumbo que ella pretendía.

Un día, Analía se entretuvo más de la cuenta al salir de trabajar. Estuvo chateando con su familia desde un cyber y después se encontró con un amigo que le presentó una compañera de trabajo. Llegó al piso tarde, muy tarde. Abrió con su llave. Lo primero que vio fue la mirada fulminante de Mercedes, su casera.

"¡Qué te has creído niña. Esta es una casa decente!"...le espetó la mujer, enfundada en su bata guateada, desde la penumbra del salón. Mientras Analía con cara de fastidio aceleraba el paso hacia su habitación, le gritó: ¡No lo vuelvas a hacer, me tenías preocupada!".

Ángeles, ¿cuáles son los temas predominantes en las fotos recibidas?. ¿De qué nacionalidades son los concursantes?. ¿Alguna anécdota para contarnos?.

Como veis, los temas principales son acontecimientos familiares, nos contesta mientras señala la foto de un niño soplando las velas de una tarta. Los concursantes de países iberoamericanos son mayoría, y la nacionalidad predominante es la Argentina. ¿Anécdotas?. Llegó por e-mail la foto de una chica... Al día siguiente encontramos un montón de mensajes pidiendo que la borrásemos, su novio se había equivocado de archivo. Por lo demás, de momento no hay grandes anécdotas!.

Analía cerró la puerta de su cuarto mientras murmuraba para sí: "no lo puedo creer, mi familia a miles de kilómetros y tengo que andar rindiendo cuentas...". Se acostó, pero tardó en conciliar el sueño. Una frase retumbaba en su conciencia: "me tenías preocupada".

Se levantó, hizo su cama, pasó brevemente por el baño y con cara compungida entró en la cocina. El aroma a café y tostadas reavivó sus recuerdos. Buen día, Mercedes, dijo con voz mimosa. La mujer iba a hablar, pero Analía la frenó: "Espera...perdona por lo de anoche, no volverá a pasar. Eres la primera persona que se preocupa por mi en este país. Gracias. Ten por seguro que te llamaré cuando vaya a llegar tarde.". Ven aquí, mi niña, le dijo la mujer. Siéntate y no desayunes corriendo.

Participar en el concurso Fotográfico es muy sencillo. Para ver las bases que nos entregó Ángeles, hacer click aquí.

¿Es Mercedes la que aparece en la fotografía entre Analía y ese muchacho?.

Sí. Es Merceditas el día que cumplió 6 meses!. Sonriente sobre el césped, entre sus orgullosos padres.

¿Y Mercedes?. Ella sujetaba la cámara, haciendo gracias para captar la atención de la pequeña. Mañana, como todos los días, cuidará a la niña, hasta que su madre salga del trabajo y la pase a recoger.

¡Cuántas historias podemos imaginar contemplando una foto!.

Participa!. Envía tus fotos, diviértete y gana premios.
Click aquí para ver las bases del concurso.

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