El portavoz del
Voluntariado de Madres Dominicanas (Vomade), Pedro Álvarez,
subrayó en rueda de prensa que las asociaciones de inmigrantes
«vigilarán» el seguimiento del proceso de regularización de
inmigrantes, ya que éste no ha concluido, «solo ha terminado
el plazo de presentación de documentación».
Aseguró que las asesorías jurídicas de las asociaciones de
inmigrantes se comprometen a estudiar las expectativas que
abre el Reglamento de Extranjería e informarán sobre los
requisitos y trámites para que los interesados puedan acogerse
al arraigo social y laboral a fin de regularizar su situación.
El número de personas en estas circunstancias supera las
400.000, ya que el proceso de regularización solo iba dirigido
a los trabajadores, afirmó la presidenta de la Asociación
América España Solidaridad y Cooperación (Aesco), Yolanda
Villavicencio.
En un comunicado, conjunto las asociaciones de inmigrantes
Vomade, Aesco, Atime, Ache, Arri-Perú, Fedrom, Federación
Panafricana de Comunidades Negras de España, Fenadee y
Rumiñahui califican de «sumamente positivo y participativo» el
proceso de regularización que concluyó el pasado sábado con
más de 690.679 peticiones, aunque aseguran que les hubiera
gustado estar presentes en los espacios de decisión del
proceso junto con sindicatos, empresarios y el Gobierno.
Sin embargo, señalan que una flexibilización «mayor y
oportuna hubiera sido más positiva», en referencia a la
exigencia del certificado de empadronamiento como requisito
para la regularización.
Según manifestó Villavicencio, el empadronamiento por
omisión «debería haberse permitido antes», ya que el
empadronamiento «no siempre es fácil» para muchos emigrantes a
pesar de que residieran y trabajaran hace tiempo en España.
Resultados satisfactorios
Asimismo las organizaciones consideran que los resultados
del proceso han sido «sumamente satisfactorios» y «por encima
de las espectativas que habían puesto en un principio», según
reconoció el portavoz de la Asociación Cultural por Colombia
(Aculco), Álvaro Zuleta.
En este aspecto, Zuleta señaló que en el inicio del proceso
-que comenzó el pasado 7 de febrero- los empresarios y los
inmigrantes estaban «más presionados», pero «ha sido el propio
proceso el que ha ido alentando a ambos» para regularizar la
condición de los trabajadores, «sobre todo en el último
periodo».
No obstante, recalcó que a pesar de lo «exitoso» del
proceso, «la irregularidad seguirá existiendo en España», por
lo cual incidió en la necesidad de aplicar el Reglamento de
Extranjería y en facilitar la integración social de los
inmigrantes.
Las asociaciones firmantes hacen también un llamamiento a
las fuerzas políticas para que se alcance «cuanto antes» un
Pacto de Estado sobre inmigración que equipare derechos y
rechazan «la utilización partidista de la emigración tanto en
España como en los países de origen».