«Firmo
esta ley que es un paso importante para una reforma
migratoria», señaló el mandatario en una ceremonia en la
que le acompañaban varios funcionarios, entre ellos el
vicepresidente Dick Cheney.
El mandatario quería una reforma migratoria mucho más
amplia, que incluía la legalización de los 12 millones
de indocumentados que viven en el país. A pesar de que
los republicanos tenían la mayoría en el Congreso, Bush
nunca logró que se aprobará su propuesta.
A cambio se firmó esta ley que autoriza la
construcción de una valla que cubrirá la tercera parte
del total de la frontera con México. «Tenemos la
responsabilidad de aplicar nuestras leyes y proteger
nuestra frontera», señaló el mandatario.
Para los críticos, el muro es como «tratar de tapar
el sol con un dedo», pero para el ala más conservadora
del partido republicano, la valla es como un primer
paso, «es como tapar las goteras del techo para luego
ver como se arregla el resto de la construcción».
Los demócratas dicen que el presidente esperó a
firmar la ley hasta poco antes de las elecciones para
movilizar a la base conservadora de su partido, y para
centrar la atención en temas de seguridad en lugar de
Irak, que ha perjudicado a los republicanos.
El mandatario ya había anunciado que firmaría la ley
pese a que el gobierno de México ha calificado la valla
como el «muro de Berlín». La ley ha causado controversia
entre las distintas comunidades latinas en Estados
Unidos.
«Esta ley es el símbolo del fracaso de las verdaderas
reformas que debieron aprobarse en el Congreso», explicó
Michele Waslin, politóloga del Consejo Nacional de La
Raza.
Argumentos en contra
A pesar de que no se ponen de acuerdo, tanto
republicanos como demócratas insisten en la necesidad de
una solución al problema.
¿Qué hacer con los 12 millones de personas que viven
en la ilegalidad? ¿Qué hacer con el continuo flujo
migratorio que aumenta día a día?
Según el Instituto de Política Migratoria, el gasto
de Estados Unidos en control fronterizo ha crecido de
los 700 millones de dólares en 1986 a los casi 3.000
millones este año.
Pero esos dólares no han ayudado a parar la
inmigración según los datos del mismo instituto, ya que
el número de inmigrantes indocumentados ha crecido de 4
millones (en 1986) a cerca de 12 millones en la
actualidad.
Asimismo, la gente se arriesga cada día más. Si se
llega a construir el muro, se dejarán abiertas sólo
rutas más peligrosas, con lo que los casos mortales
pueden aumentar. Según la patrulla fronteriza, en 2005,
460 inmigrantes murieron en el intento, lo que superó el
récord de 383 fallecidos del año 2000.
Sin embargo, esta cifra es poco precisa. En un
esfuerzo por ayudar a los familiares a encontrar señas
de sus seres queridos existe una página de Internet,
llamada Muerte en la frontera. En ese sitio sólo se
registran las muertes en el desierto de Arizona.
Si el problema no se soluciona con el muro y si es
difícil que otorguen los fondos para la construcción,
¿por qué se firmó la ley del muro?
Para los analistas no cabe duda que es una medida
electoral. Los republicanos quieren mostrar una mano
dura para resolver el problema de la inmigración ilegal.
Pero no fueron los únicos.
Algunos demócratas (incluyendo Hillary Clinton)
apoyaron la ley. La medida paso por dos tercios del
senado y una mayoría en la Cámara de Representantes.
Pero para que el muro pueda ser construido, hace
falta dinero. Los republicanos, que contemplan un costo
superior a los 2.000 millones de dólares. Mientras, los
demócratas aseguran que la construcción costará 7.000
millones, tomando en cuenta la información del
Departamento de Seguridad Interna, que hizo el cálculo
de lo que costaría la construcción de la doble cerca por
cada milla (1,6 kilómetros)
Uno de los principales argumentos de los detractores
de esta iniciativa es que, a pesar de que se vende como
un muro para proteger a Estados Unidos tras el 11 de
septiembre, una investigación del Centro de
Investigación Pew, señala que casi el 50 por ciento de
los indocumentados, no entran al país por la frontera,
sino con visados de turista o trabajo temporal.