|
|
En caso de no ser automáticamente redirigido
a la fuente de la noticia tras 10 segundos, pulse el siguiente link:
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=523810&idseccio_PK=1021&h=
CAMBIOS
EN LAS NORMAS DE EXTRANJERÍA
España da a las cartas de invitación el carácter
de un visado encubierto
- • El documento, que antes solo tenía que ser validado
por un notario, ahora debe ser emitido por la policía
- • La misiva permite a los foráneos entrar en España
como turistas convidados por familiares o amigos
Pese a los intentos
por desmarcarse de la restrictiva dinámica
migratoria de la Unión Europea, el Gobierno español lleva
más de un año incrementando los mecanismos de control para
evitar la entrada desordenada de aquellos extranjeros sin papeles que
se hacen pasar por turistas para llegar a España. Bajo la tapadera
turística, miles de foráneos --sobre todo suramericanos--
han logrado entrar en nuestro país. Muchos de ellos acreditaron
su condición de turista mediante una carta de invitación,
un requisito que antes era fácil de obtener. Bastaba con que un
familiar o un conocido residente en España redactara un texto
de invitación y que un notario lo validara.
Sin embargo, en mayo del 2007, el Gobierno eliminó la carta de
invitación como existía hasta entonces y la convirtió en
un expediente administrativo de obtención compleja, pues requiere
un trámite equiparable al del visado. Ahora, es la policía
la que expide dicho documento tras exigir numerosos requisitos a aquella
persona que desea invitar a un familiar o amigo.
"Antes, para lograr una de estas cartas, no había que acreditar
nada. Pero ahora se han convertido en un auténtico proceso administrativo",
afirma Ninoska Domingo, abogada experta en extranjería. Juan Antonio
del Moral, otro letrado experto en el mismo campo y también cónsul
de Gambia en Barcelona, sostiene que esta restricción sobre la
carta de invitación "obedece a presiones de la UE sobre España".
UNA SOLA OFICINA
En Barcelona, ese trámite solo se puede realizar en la comisaría
del Cuerpo Nacional de Policía ubicada en la calle de Guadalajara.
De entrada, la persona que vive en España tiene que demostrar,
mediante un contrato de arrendamiento o propiedad, que dispone de una
vivienda donde recibir al visitante. También debe presentar un
certificado de convivencia del ayuntamiento en el que consta el número
de personas que viven en su domicilio. Por si no bastara, el presidente
de la comunidad de propietarios tiene que certificar también cuántos
individuos residen en la vivienda. Además, debe presentar el pasaporte
y la tarjeta de residencia.
Cuando es un familiar, tanto la persona que está en España
como la que viene de fuera tienen que presentar certificados de nacimiento
o de matrimonio que demuestren el parentesco. En caso de que el visitante
no sea un familiar, la persona debe acreditar que conoce al visitante
presentando fotografías en las que ambas aparezcan juntas. "Si
no hay fotos, se puede aportar correspondencia privada, ya sean cartas
o correos electrónicos", añade la abogada Domingo.
Además, la persona que desea visitar España debe enviar
la fotocopia de su pasaporte y el certificado de empadronamiento. El
problema radica en que ese documento no existe en países como
México.
40 DÍAS PARA EL DICTAMEN
Una vez recopilada, el interesado debe entregar toda esa documentación
en la comisaría. Tras aproximadamente 40 días, el Cuerpo
Nacional de Policía notificará al solicitante si su trámite
ha sido o no aprobado. En ese momento tendrá que pagar 125 euros
en concepto de apertura de expediente y seis euros más por cada
una de las personas que necesitan la carta de invitación.
Una vez recibida, dicha misiva debe de ser enviada al país donde
se encuentra el familiar o amigo a quien se desea invitar. En el caso
de que el visitante sea originario de un país al que se exige
visado, la carta de invitación le servirá para obtener
el visado de turista. Si está exento de ese documento, deberá presentarla
en la frontera española.
En teoría, este documento debería bastar para despejar
el camino. Pero no siempre es así. De hecho, en ocasiones, algunos
extranjeros han sido rechazados en la frontera pese a disponer de dicha
carta. En el 2007, España prohibió el paso a un total de
24.355 extranjeros extracomunitarios en todos sus puntos de entrada fronterizos.
La alternativa a la carta de invitación para evitar ser rechazado
en las fronteras españolas es realizar una reserva de hotel con
antelación y haberla pagado, o al menos haber abonado una paga
y señal. El hecho de que ahora para la carta de invitación
haya que pagar más de 100 eu-
ros y que el trámite se alargue más de 40 días ha
llevado a numerosas personas que pretenden venir a España a optar
por la opción de la reserva hotelera.
OTROS PROPÓSITOS
Ello implica, sin embargo, que cada uno de los días que el turista
estará en Europa tendrá que ser planificado y calculado
sin posibilidad de cambios. La opción hotelera no sirve a muchos
de estos turistas, pues pretenden quedarse en casa de un familiar.
Además, la modificación de la carta de invitación
sirve a las autoridades para otros propósitos. "Tu sabes cómo
está la situación. Todos estos documentos que pedimos son
para una cosa: comprobar que el que está aquí, en España,
tiene todos los papeles en regla. En el aeropuerto quizá se lo
pidan o no a tu familiar, pero nos permite verificar que los que están
aquí, están legalmente", confiesa en voz baja y cómplice
un policía de la comisaría de la calle de Guadalajara.
Más noticias en HispanoArgentinos.Com
|