3
de junio: Día del Inmigrante Italiano
El Honorable Congreso
de la Nación Argentina, instituyó el día 3 de junio por Ley
24561 del 20-sep-1995 como Día del Inmigrante
Italiano. La fecha coincide con el nacimiento de Manuel
Belgrano, hijo del italiano Doménico Belgrano
La
fecha coincide con la del nacimiento de Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús
Belgrano, hijo de Doménico Belgrano, natural
de Oneglia de la región de Liguria, Italia.
El padre del prócer Manuel Belgrano, casado
con la criolla María Josefa González
Caseros, fue regidor del Cabildo y alférez real
de la Ciudad de Buenos Aires. Su hijo, el general Belgrano,
creador de la Bandera Nacional, simboliza por su raíz
italiana la simbiosis italo-argentina fortalecida más
tarde por una masiva inmigración, que arraigó en
esta tierra y es parte constitutiva de la identidad
nacional.
Bs.As fue la puerta de entrada entre 1869 y 1914 cuando
duplicó su población. Entre 1881 y 1930
desembarcaron cuatro millones de personas. En 1895
el 72 % eran extranjeros, con un 43 % de italianos
y un 33 % de españoles. El criollaje vio invadido
su escenario. Esa gringada, que se pensó iría
a poblar el desierto, se concentro en la urbe y cubrió todos
los puestos de trabajo. Hasta los policías eran
extranjeros. La crisis de 1929 frenó ese empuje.
Desde 1830, la Argentina se acostumbró a genoveses
y napolitanos. Los del norte de Italia eran mayoría
en un principio, pero desde1895 arribaron los de Campaña
(napolitanos, Calabria y Sicilia). Los septentrionales,
sin embargo, solían retornar con mayor frecuencia
a la patria. Italia vivía momentos de unificación.
Se decía que en los buques transatlántico
no venían italianos, sino piemonteses, genoveses,
calabreses, napolitanos, friulanos. El sur de Italia
padecía la falta de tierras y no existía
ninguna política estatal para la emigración.
Así, campesinos, peones y pequeños artesanos
con baja clasificación, en su mayoría
analfabetos emprendieron lo que dio en llamarse fuga
de masa. Construyeron sus casas en la Boca para luego
radicarse a orillas del Riachuelo. Al comienzo, fueron
acumulándose viviendas de madera, luego de chapa.
Para proteger de la intemperie esos materiales se usaba
la pintura sobrante de los buques que ahí recalaban.
Así nació la policromía de las
paredes. Fue barrio de marineros, pero también
de disidentes: republicanos, masones, anarquistas,
activos militantes de sindicatos. En 1914, el contingente
itálico se expandió, tomando Santa Fe.
Fuente: Olimpiadas Nacionales de Contenidos Educativos
en Internet y otras