La
nota de Verónica Dalto, refleja datos de
varias entidades para diferentes montos y plazos
en el mercado abierto. Los
bancos que prestan fondos provenientes de los depósitos
del sector privado, cargan
sobre los préstamos personales hasta un
85% entre tasa de interés, seguro de vida
y sellados.
Un préstamo de $30000 en el Banco Galicia, pagaría
por ejemplo, 12 cuotas de 3.343 esto es, un
costo financiero total del 86,07%. En otros casos,
como el Banco Nación que "se fondea del sector
público", sólo presta a tasa fija a
un año y carga poco más del 45%, de
modo que el mismo préstamo de
$30.000, se podría devolver en 12 cuotas de
$2845. El Banco Galicia exige para dicho préstamo
un salario mensual de al menos $5.000, en cambio
el banco oficial exigiría solo $1500 de ingresos
mínimos.
Los montos disponibles
y los plazos para un cliente son mayores que para
un no cliente. Además, la diferencia entre un empleado
que cobra su sueldo a través de la entidad
bancaria y aquel que no tiene cuenta puede ser
de hasta 11 puntos. En caso de tener una cuenta
sueldo en el Galicia, por ejemplo, un préstamo
de $40.000 se podría devolver en 12 cuotas de $4.257
con un CFT 76,06%, o en 48 cuotas de 1.849, con un
CFT del 64,98%
Las
entidades financieras no bancarias que pueden cargar
por encima del 100%, pero
que prestan a personas con menor calificación
crediticia. El estudio refleja entre otros, el caso
de "Credilogros", que presta $15.000, a devolver
en 12 cuotas de $2.057, lo que significa un costo
financiero total (CFT) del 113,61%.
El alto costo, sumado a la incertidumbre sobre
el futuro laboral y las exigentes condiciones
para acceder a los préstamos, alejan al público
de los mostradores bancarios.