El
gran colectivo de inmigrantes sin papeles que se
encuentran en España ha acogido con una mezcla de
incertidumbre y esperanza las medidas anunciadas por el
Gobierno para regularizar los que tienen empleo estable.
Aunque había más gente de lo habitual, no se registró una
avalancha en las oficinas de extranjería de las grandes
ciudades. Sí había muchas peticiones de información en los
consulados y, sobre todo, en las ONG. En la Delegación del
Gobierno en Barcelona, apenas hubo mucha diferencia ayer en la
extensión de la cola que suele producirse cada día, entre
extranjeros que piden su regularización y los que vienen a
informarse sobre el estado de su petición. Por la tarde, la
cola se había desvanecido por completo, algo que no fue el
caso en anteriores procesos extraordinarios de
regularización.
CÓMO Y CUÁNDO Las preguntas que los
inmigrantes plantearon ayer sobre la nueva medida se refieren
sobre todo a qué se necesita para conseguir la regularización
y a partir de cuándo se podrá pedirlo. A la mayoría la noticia
le había llegado por televisión o el boca oreja en el
colectivo de extranjeros. Las ONG y los gobiernos de los
países de origen de los inmigrantes prevén un alud de
peticiones cuando el plan se haga efectivo. La prensa
ecuatoriana calcula que la medida podría beneficiar a 300.000
ecuatorianos, en Colombia se habla de entre 270.000 y 350.000
residentes ilegalmente en España y en Marruecos se calcula que
son entre 70.000 y 100.000 los naturales del país magrebí que
podrían legalizarse, sobre todo en Catalunya y
Andalucía. "Muchos marroquís están llamando para preguntar
de qué se trata y cuándo va a empezar esta nueva
regularización", explicó ayer Kamal Rahmuni, el vicepresidente
de la Asociación de Trabajadores e Inmigrantes Marroquíes en
España (ATIME). "Les contestamos que de momento no hay más
detalles y no hay nada oficial y que de momento sólo se trata
de declaraciones de buena intención. Habrá que esperar a
septiembre", añadió.
EL 'EFECTO LLAMADA' En
Marruecos, el periódico francófono Aujourd'hui criticó
duramente el anuncio del Gobierno español, ya que, "al crear
una inmensa esperanza en los miles de candidatos a marcharse,
marroquís o subsaharianos, la regularización podría incluso
animar aún más a éstos a alcanzar las costas españolas", según
el rotativo, que tilda la actitud de España de
"hipócrita". En España, la Cruz Roja, al contrario,
calificó de "positiva" la nueva propuesta del Gobierno. El
coordinador general de esta ONG, Antonio Bruel, declaró que
"el hecho de que se busquen soluciones para la gente
indocumentada siempre es bueno, ya que nunca es positivo que
haya un alto volumen de personas sin
documentación".
Noticia publicada en la página 019 de la edición
de Miércoles, 25 de agosto de 2004 de El Periódico - edición
impresa. Para ver la página completa, descargue el archivo en
formato PDF