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18 DE OCTUBRE
DE 2004
Las
llamadas desde España a Argentina se
disparan por el Día de la Madre
"Los
domingos es el día preferido por los
inmigrantes para hacer llamadas prolongadas.
Es lógico, pues tienen más tiempo
para hablar, encuentran más fácilmente
a su familia y aprovechan las tarifas reducidas",
nos comenta Adrián Goldberg, un argentino
que dirige la empresa de comunicaciones Megatelecom
S.L.
El
domingo pasado, Día de la Madre, ¿hubo
más llamadas de lo habitual?, le preguntamos.
"El
domingo 17 en todos nuestros servicios notamos
un fuerte incremento del tráfico hacia
Argentina. La línea 902 902 964, un servicio
que recientemente comenzamos a difundir entre
la comunidad argentina en España, tiene
un promedio de 420 llamadas por domingo. El
Día de la Madre, tuvimos más de
1100 llamadas, sin contar las que se produjeron
después de las 12 de la noche. Casi el
triple de lo habitual", nos contestó.
Nos lo imaginábamos, pero teníamos
curiosidad por conocer datos concretos.
Quizás,
la faceta más dura de la emigración,
haya sido siempre la separación de la
familia. Y en fechas tan señaladas, se
nota más. Las mejoras en las comunicaciones,
sin duda ayudan a sobrellevar la distancia.
"Cuando
mi madre húngara llegó a Argentina,
allá por los años 20, el único
medio al alcance eran las cartas. Una carta
para sus padres tardaba 37 días en llegar
a Hungría. La contestación, con
suerte, la recibía setenta días
después. Hoy, puedo hablar por teléfono,
enviar un e-mail o chatear con mis hijos instantáneamente",
comenta Guillermo, un entrerriano que tiene
los hijos y nietos en España.
Madres
y abuelas que apenas sabían usar el control
remoto de la TV, se han hecho expertas en Internet.
"¡La necesidad!", nos dijo Adela,
una catamarqueña que tiene un hijo en
España y otro en Estados Unidos.
La
tecnología ayuda, pero igual, unas cuantas
lágrimas se le escaparon a Pato, cuando
a través del teléfono escuchó
a Facundo (8) y Matías (6) que la felicitaban.
Los hijos de Pato están en Argentina,
con los abuelos. Hace dos años que no
los ve, pues aún no tiene los "papeles"
que le permitirían traerlos o ir a visitarles.
"Están por salir", nos dice
esperanzada.
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