La compañía, que no modificará las tarifas que
cobra a sus abonados, espera tener concluida esta
iniciativa antes de que termine el año, respetando los
plazos que el organismo regulador ha establecido en su
autorización.
La migración no precisará de trámite alguno por parte
de los abonados, y también será de aplicación a las
nuevas altas de ADSL que se produzcan hasta que se
complete el proceso, que no afectará al resto de
prestaciones del servicio que el cliente tuviera
contratadas, tales como cuentas de correo, antivirus,
mantenimiento, etc.
Así, Telefónica espera que en 2005 las velocidades
nominales de descarga de información sean el doble de
las actuales, de forma que la modalidad básica de ADSL
se situará en 512 kilobits por segundo (Kbps) para la
bajada de información y 128 para para la subida.
La modalidad 'Class' pasará de las velocidades que
ahora configurarán la conexión básica a un megabit por
segundo (Mbps) de subida y 300 Kbps de bajada. Las
tarifas 'Avanzada' y 'Premium' descargarán datos a dos y
cuatro 'megas' por segundo, si bien en la segunda y en
todas las modalidades de empresas --'Class', 'Avanzada'
y 'Premium'-- la velocidad de subida será de 512 Kbps.
Según la operadora, con esta medida ajusta su oferta
a los "crecientes requerimientos de la Sociedad de la
Información" y demuestra su "clara implicación" en el
desarrollo de la banda ancha, en el que ha invertido
hasta ahora más de dos millardos de
euros.