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Publicado en la ed. impresa: Exterior
Viernes 19 de noviembre de 2004
El plan de retirada de Israel
El argentino que se niega a dejar GazaAgregar a mi carpeta

Vive en una colonia que desmantelarán

JERUSALEN.- Como la mayoría de los 8000 colonos que viven en los 21 asentamientos de la Franja de Gaza, Yehuda Heimenrath, un porteño nacido en 1953 en el barrio de Belgrano, no cree que las cosas vayan a cambiar en el escenario sin Yasser Arafat.

"Va a seguir todo igual", dice, escéptico, en diálogo telefónico con LA NACION desde Neve Dekalim, uno de los asentamientos de Gush Katif, en el sur de Gaza.

Más allá de la sucesión traumática que enfrentan los palestinos, su verdadera preocupación es el denominado "plan de desconexión" de Gaza, impulsado por Ariel Sharon. Un tema que hoy está en boca de todos en Israel, que representa una movida unilateral para muchos "histórica", que prevé la retirada de las varias unidades del ejército que cuidan a los colonos que viven allí, así como el desmantelamiento de los asentamientos, a partir de 2005.

"El pueblo de Israel está en esta tierra desde hace casi 3000 años. Gaza es uno de los pocos lugares donde siempre hubo población judía y no veo ninguna causa por la cual esto debería terminar", sentencia Yehuda.

El controvertido plan de desconexión, aprobado por el Parlamento israelí hace unas semanas, prevé que las cerca de 1600 familias que viven allí reciban una compensación de entre 200.000 y 300.000 dólares.

"Que vean cuánta gente consiguen comprar con esa plata... Nadie está dispuesto a vender sus ideales. Aceptar dinero sería una clase de prostitución. La tierra de Israel pertenece al pueblo de Israel", sentencia Yehuda, un ingeniero electrónico de 51 años, religioso, que vive aquí desde hace 34 años.

"Nací en el barrio de Belgrano en una familia sionista, estudié primaria y secundaria en la Argentina y me vine para acá con unos muchachos de un movimiento sionista. La mayoría volvió, pero yo me quedé", cuenta.

Yehuda, que trabaja en una empresa en uno de los asentamientos de Gaza que fabrica aparatos electrónicos de medicina que se exportan a Estados Unidos, se casó hace años con una francesa. Con ella tuvo seis hijos -el menor, de 17, y el mayor, de 27-. Una de sus hijas murió trágicamente hace dos años, cuando se desmoronó una sala de casamiento de Jerusalén. "Está enterrada aquí, en Gush Katif", cuenta Yehuda, que vive y trabaja en Neve Dekalim, una próspera colonia pegada a la paupérrima ciudad palestina de Rafah.

Caos y terror

El plan de desconexión, resistido por los partidos de extrema derecha y religiosos, ha debilitado a la coalición de gobierno de Sharon. Conscientes de esto, los colonos de Gaza han decidido hacer todo lo posible para hacer caer su gobierno.

Sharon -para Yehuda, "un líder nacionalista por el que había votado, pero que hace unos meses cambió sus ideas por las de la izquierda extremista"- es detestado por los colonos, que lo consideran un traidor de los ideales de los pioneros de Israel.

"Aunque nosotros estamos tratando de parar el asunto, intentando hacer caer este gobierno, o para que se haga un plebiscito sobre el tema, estamos convencidos de que jamás va a ser puesto en práctica el plan de desconexión", asegura Yehuda.

Paradojas del destino, Yehuda ya sufrió una evacuación, en 1982, cuando Israel se retiró de la península del Sinaí (Egipto). "Había ido con mi familia para mostrar que no estaba de acuerdo con la retirada; por medio año estuvimos en un asentamiento con los chicos y con la esperanza de que no iba a haber evacuación y para nosotros fue un shock terrible", recuerda.

Ahora, sin embargo, las cosas son distintas. "Una retirada de Gaza empeoraría el problema del terrorismo, que es un problema mundial, no sólo nuestro. Fíjese lo que pasó en Madrid... Si el terrorismo levanta la cabeza en un lado, también puede levantarla en otro. Y la mayoría del mundo está en contra de darle un premio al terrorismo, como sería la retirada", afirma.

-Hay quien dice que si bien Sharon apunta a retirarse de Gaza, en realidad quiere quedarse con una vasta parte de Cisjordania...

-Menahem Begin también dijo lo mismo cuando salió de Egipto... Pero lo cierto es que nadie avanza cuando se retira para atrás, sino que pierde. Retirarse es retirarse, y los grupos terroristas como Hamas y Jihad Islámica tomarán esto como una victoria de ellos y aumentará el caos.

Por Elisabetta Piqué
Enviada especial


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