La baja se atribuye a una disminución en el
número de nacimientos, particularmente entre los
hispanos.
California, que cuenta actualmente unos 36 millones
de residentes, seguirá creciendo pero solamente al ritmo
de unas 400.000 personas por año en vez de las 600.000
pronosticadas, según planificadores urbanos del estado.
Las tasas de natalidad han disminuido entre todos los
grupos étnicos y raciales registrados por el estado,
pero las mujeres hispanas representan el mayor número de
nacimientos, según Mary Heim, directora de la sección
investigación demográfica del Departamento de Finanzas
estatal.
"Se puede decir que más de la mitad de la reducción
se debe a la declinación de la fertilidad entre las
latinas", precisó Heim.
Pese a la disminución, California de todos modos
tendrá que prepararse para un futuro sumamente poblado,
advirtió Terry Roberts, director en la oficina de
planificación e investigación de la gobernación.
"Todavía tenemos que cuidar de la gente que tenemos
hoy y la que llegará el año que viene, y ni que hablar
de la que habrá dentro de 35 años", dijo. "Y ya estamos
atrasados".
Pero Hans Johnson, demógrafo del Instituto de
Política Pública de California, con sede en San
Francisco, dijo que las cifras podrían tener un impacto
sustancial en la demanda de servicios públicos en el
futuro.
"Es algo que incidirá en gran medida en el futuro de
California", afirmó. "Afectará significativamente la
demanda de todo, desde escuelas hasta el consumo de
agua, la infraestructura y otros servicios públicos".