| Jueves, 7 de octubre de 2004 | |
| EDICIÓN IMPRESA - Sociedad La Generalitat catalana, condenada por discriminar a los castellanohablantes ABC/ El TSJC estima en parte un recurso de Convivencia Cívica Catalana, entidad que consideraba discriminatoria con el castellano una normativa de la Generalitat BARCELONA. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) obliga a la Generalitat en una sentencia a preguntar la lengua habitual de la familia o tutores de los menores en la preinscripción escolar y tenerla en cuenta en la enseñanza de Infantil y Primaria.El fallo del TSJC estima parcialmente la demanda presentada el 14 de marzo de 2000 por la entidad Convivencia Cívica Catalana, que presidía entonces el dirigente del PP Aleix Vidal-Quadras, contra una resolución de la Dirección General de Centros Docentes, de 15 de febrero, por la cual se aprobaban las normas de preinscripción y matriculación de los alumnos de centros docentes sostenidos con fondos públicos.Convivencia Cívica consideraba la nromativa «discriminatoria» hacia los castellanohablantes. Obligación de adoptar medidas Según la sentencia de la Sección Quinta de la Sala de lo Contencioso Administrativo, la Generalitat tiene la «obligación» de «adoptar las medidas necesarias para que en el modelo oficial se pregunte por su lengua habitual a los padres o tutores de los niños preinscritos en los cursos escolares en centros sostenidos con fondos públicos antes del inicio de la matriculación». El TSJC censura la actuación de la Generalitat porque impedía «hacer efectivo» el derecho de los alumnos «a recibir» la primera enseñanza «en la lengua habitual». La Ley de Política Lingüística establece en su artículo 21.2 que «los niños tienen derecho a recibir la primera enseñanza en su lengua habitual, ya sea esta el catalán o el castellano. La Administración ha de garantizar este derecho y poner los medios para hacerlo efectivo. Los padres u tutores lo pueden ejercer en nombre de sus hijos instando a que se aplique». Las hojas de las preinscripciones incluían hasta el curso 1998/1999 una casilla en la que la Generalitat daba la opción a las familias a informar sobre su lengua de uso habitual. Sin embargo, el anterior Gobierno de CiU la eliminó y esta situación se ha mantenido en la actualidad. Educación anunció ayer que presentará un recurso de casación contra dicha sentencia, aunque el fallo no permite, en principio, ser recurrido ante el Tribunal Supremo. En opinión de la Generalitat, el TSJC «no cuestiona el modelo de inmersión lingüística en las escuelas catalanas». Por su parte, el presidente de Convivencia Cívica Catalana, Francisco Caja, afirmó que «por fin se elimina un obstáculo» para que las familias «puedan optar libremente» a la lengua de enseñanza en los primeros años de escolaridad.
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