Fuertes diferencias con el Mercosur
"No va a haber portazos en la negociación del Mercosur con la Unión Europea",
declaró ayer el canciller Rafael Bielsa en una reunión con periodistas. Sin
embargo, él y su nuevo secretario de Comercio, Alfredo Chiaradía, reconocieron
amplias diferencias entre ambos bloques que impedirán que se termine de discutir
un acuerdo de libre comercio antes del 31 del actual, tal como estaba previsto.
Una fuente de la Cancillería fue más concreta y admitió ayer que la
negociación "fracasó" porque una parte esperaba más concesiones de la otra y
viceversa. Este funcionario, que pidió anonimato, observó que el futuro
comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, que asumirá el 1° del mes
próximo, deberá asentarse primero en su cargo y sólo después podrá continuar las
deliberaciones con el Mercosur. "Ahora quizá debamos fijarnos un nuevo plazo
para el fin de las negociaciones: octubre de 2005", observaron en el Palacio San
Martín.
Bielsa viajará pasado mañana a Río de Janeiro para concretar el
postergado encuentro de cancilleres del Mercosur para decidir cuál será la
estrategia que se llevará adelante de ahora en más con la UE. El canciller
destacó la importancia de que Europa ofrezca cuotas de ingreso libre de carnes
vacuna y avícola "conmovedoras" porque si no "el acuerdo no es atractivo".
Chiaradía, en tanto, afirmó que el Mercosur pide un cupo adicional para
la carne bovina de 315.000 toneladas. La UE ofreció la semana pasada 100.000,
pero un 60% de inmediato y el resto sólo después de que se cierre la ronda de
Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que ni siquiera tiene fecha
prevista de conclusión. Respecto de la propuesta anterior, Bruselas sólo mejoró
un aspecto: en marzo pasado ofrecía un 50% para empezar.
El secretario
se quejó de las numerosas condicionalidades que exige la UE para firmar. Europa
insistió en una exhaustiva protección de las denominaciones de origen de bebidas
alcohólicas, de modo de no permitir que en el Mercosur se produzcan, por
ejemplo, vinos espumantes "tipo champagne".
Y la semana pasada se agregó
otro reclamo más: que esa misma norma rija para los alimentos, por lo que se
prohibiría en el bloque sudamericano la elaboración de jamón "tipo Parma" o
quesos "tipo Roquefort". El Mercosur sólo acepta no ponerles a sus bebidas y
alimentos las mismas denominaciones europeas, aunque reclama que se puede
utilizar la designación "tipo".
Más discrepancias
Chiaradía también arremetió contra las normas de bienestar animal
que la Unión Europea quiere imponer a las importaciones del Mercosur. Son
exigencias en materia medioambiental, sanitaria y de seguridad alimentaria.
Incluso los europeos sugirieron que el bloque sudamericano presionara
menos en la ronda de Doha contra los subsidios agrícolas a cambio de una mejor
oferta en la negociación birregional, según Chiaradía. Pero esta recomendación
no se puso por escrito ante el rechazo expresado por los negociadores del
Mercosur.
Bruselas objeta el compre nacional en las licitaciones de los
países sudamericanos y pide trato nacional para sus productos.
Despedida
| Miembro IAB.Internet Advertising Bureau |