Sábado, 23 de octubre de 2004

EDICIÓN IMPRESA - Europa

Italia será el primer país en ratificar la Constitución Europea

JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL/

El día 29, apenas se hayan ido los invitados a la firma del tratado, el Consejo de Ministros aprobará el proyecto de ley de ratificación y lo enviará al Parlamento

 

ROMA. Silvio Berlusconi, quien logró que la Constitución Europea se firme en Roma, ha hecho una cuestión de honor que Italia sea el primer país en ratificarla, y empezará la carrera el mismo día 29 por la tarde, seis horas después de la firma del tratado. El sistema legal italiano y la amplia mayoría gubernamental en el Parlamento le convierten en probable ganador.

El viernes 29, apenas se hayan ido los invitados a la histórica ceremonia, el Consejo de Ministros italiano aprobará el proyecto de ley de ratificación y lo enviará al Parlamento, que puede dar su voto positivo antes de que finalice el año. Berlusconi acudirá al Consejo Europeo del 5 de noviembre en Bruselas con el proceso de ratificación en marcha y con grandes posibilidades de ganar la «medalla de oro» en esta competición entre los 25 Estados miembros. España aspira a ser el primer país en ratificar por referéndum, el 20 de febrero de 2005.

La Constitución italiana excluye el referéndum popular para la ratificación de tratados internacionales y, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, existe una mayoría abrumadora a favor de la Constitución Europea. Los únicos partidos hostiles son, por el Gobierno, la xenófoba Liga Norte, que cuenta con tres ministros pero pocos escaños en las Cámaras; y por la oposición, el partido de Refundación Comunista, que vive con medio siglo de retraso narcotizado en sus propias nostalgias.

En la colina del Capitolio

Durante la presidencia italiana en el segundo semestre de 2003, Berlusconi no consiguió llegar a un acuerdo sobre el texto final del tratado, pero logró una mayoría de países a favor de que la firma se celebrara en Roma y en el mismo lugar donde nacieron la Comunidad Económica Europea (C.E.E.) y la Comunidad Europea de la Energía Atómica (Euratom), el 27 de marzo de 1957.

Se trata de la colina del Capitolio, la más sagrada de la antigua Roma, donde la estatua ecuestre del emperador-filósofo Marco Aurelio, situada en el centro de una plaza diseñada por Miguel Ángel, dará la bienvenida a los 25 jefes de Estado y de Gobierno antes de que pasen a estrechar la mano del anfitrión, Silvio Berlusconi, que ha cuidado todos los detalles del acto. La firma tendrá lugar en la sala de los Horacios y los Curiacios.