Efe-Jaén
La Policía Nacional ha detenido al jefe de
la Oficina Unica de Extranjeros en Jaén, J. B.S., por su
presunta implicación en una trama de tramitación de permisos
de estancia y trabajo a inmigrantes a cambio de dinero.
El subdelegado del Gobierno en Jaén, Fernando
Calahorro, confirmó hoy la noticia, a través de la lectura de
un escueto comunicado en el que se anunciaba «el cese, por
pérdida de confianza del jefe de la Oficina Unica de
Extranjeros, al tratarse éste de un puesto de libre
designación y encontrarse afectado por la investigación».
Añadió que con la destitución de esta persona, que llevaba año
y medio en el cargo, la Subdelegación del Gobierno central
«desea preservar de cualquier indicio de sospecha a la Oficina
Unica de Extranjeros, que a día de hoy continúa realizando sus
funciones habituales con toda
normalidad».
Según informaron fuentes de
la investigación, el caso se encuentra bajo secreto de sumario
dictado el pasado 23 de septiembre por Milagrosa Velastegui,
titular del juzgado de Instrucción número 1 de Jaén.
La detención de J. B.S. se llevó a cabo a las
21 horas de ayer por la Policía Nacional y se suma a otra
practicada el pasado 25 de octubre sobre un hostelero marroquí
regularizado y propietario de un pub y una tetería en la
capital jienense.
Tanto J. B.S. como el
marroquí se encuentran actualmente en las dependencias de la
comisaría de la Policía Nacional, donde se les está tomando
declaración y de donde saldrán, posiblemente esta misma tarde,
para pasar a disposición judicial, según las citadas fuentes.
Esta mañana la juez ha ordenado varios registros, entre ellos
el del despacho del jefe de la Oficina Unica de Extranjería en
Jaén, mientras que no se descartan nuevas detenciones
relacionadas con este caso, que comenzó a finales del pasado
mes de agosto cuando dos inmigrantes denunciaron la presunta
trama ante la Policía a cambio de regularizarles su situación
en España.
Los denunciantes procedían
del servicio de Inmigración de CCOO, según dijo hoy el
secretario provincial de este sindicato, Miguel Angel Soto,
quien apuntó que desde hacía varios meses se venían
comunicando a la Subdelegación del Gobierno «una serie de
anomalías» en el funcionamiento de la Oficina Unica de
Extranjería.
Los testimonios que
llegaron al sindicato señalaban la existencia de una trama que
por cantidades que oscilaban entre los 3.000 y los 6.000 euros
se ofrecía acelerar la tramitación de los permisos e incluso
hacer la vista gorda si faltaba algún documento. Hasta el
momento, no ha trascendido cuántos expedientes han podido
verse afectados por esta presunta trama, aunque según Soto
«desde el tiempo que lo venimos detectando podrían ser
decenas».