Dijo que la "gran mayoría" normalizará su situación; mensajes para la colectividad
Tal vez fue el acento español o quizás el cansancio que sufre tras lo que él
mismo denominó una "dura batalla política".
La cuestión es que, lejos de
un anuncio rimbombante, el ministro español de Trabajo, Jesús Caldera, comunicó
la noticia -trascendental para el país- de modo pausado y casi como al pasar:
"La totalidad de los argentinos que viven en España de modo ilegal estarán en
condiciones de normalizar su situación", dijo durante la reunión que ayer
mantuvo con Rafael Bielsa (canciller) y Carlos Tomada (ministro de Trabajo).
Después, frente a los periodistas, puso una leve cuota de mesura al
optimista pronóstico que, según un participante local de la charla, había hecho
en privado: "La inmensa mayoría de los argentinos está compuesta por personas
muy calificadas y un alto porcentaje de ellas podrá acogerse a esta medida",
explicó Caldera al referirse a la nueva ley de extranjería.
La
reglamentación de esa iniciativa prevé que podrán normalizar su situación
aquellas personas que hayan residido al menos seis meses en España, tengan un
contrato laboral de al menos medio año y se blanquee su situación fiscal. Y las
esperanzas de éxito del ministro se basan, principalmente, en el consenso que el
gobierno de José Luis Zapatero alcanzó con los sindicatos y empresarios para
poner en marcha el nuevo reglamento.
Según los números que maneja
Caldera hay, en la actualidad, alrededor de 50.000 argentinos que residen de
modo legal en España; aproximadamente 30.000 que aportan a la seguridad social y
unos 120.000 empadronados en los municipios. En total, hay "al menos 80.000 que
viven como irregulares", comentó el ministro, que aterrizó ayer muy temprano en
Buenos Aires.
"Hemos heredado esta complicada situación, pero la vamos a
resolver", agregó Caldera sin alterar el tono de voz.
Los pronósticos
alentadores para la situación de los argentinos ilegales se basan,
fundamentalmente, en dos cuestiones: no conforman una de las colonias más
numerosas (los ecuatorianos encabezan con holgura el ranking del millón de
ilegales que vive en la península) y, además, se caracterizan por el alto grado
de capacitación técnica y profesional. Pero más allá de esta cuestión, el paso
de Caldera por estas tierras tiene un objetivo central: tomar contacto con la
comunidad más numerosa de su país en el mundo. De hecho, uno de los momentos
centrales de la visita será el encuentro que hoy, a las 19, en el Centro de
Galicia (Bartolomé Mitre 2538), tendrá con ella.
Allí, Caldera anunciará
a sus connacionales los beneficios que les acarreará -también a los argentinos
que vivieron o viven en España- la ratificación del convenio de seguridad social
entre ambas naciones, particularmente en lo referido a las jubilaciones. Caldera
también se reunió ayer con el ministro de Salud, Ginés González García, y con el
presidente Néstor Kirchner.
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