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Manuel Guamán
respiró satisfecho después de conocer que la reapertura del
consulado ecuatoriano en Pamplona es inminente. Como
presidente de Ecuanavarra, había convertido este tema en el
debate central de la III Convención Nacional de Ecuatorianos.
Éste fue el marco elegido por el embajador de su país para
confirmarles la noticia. «En Pamplona se abrirá un consulado»,
sentenció Francisco Carrión.
«Es una noticia bienvenida», explicó Guamán, de 35 años.
Con este anuncio satisfacía una demanda para la que ya se
habían recogido más de 3.000 firmas en Navarra. En busca de
que su petición obtuviera respaldo, también habían enviado una
carta a Lucio Gutiérrez, presidente de Ecuador y al ministro
de Relaciones Exteriores, Patricio Zuquilandia.
Con la implantación de la necesidad del visado de turista
para entrar en España en agosto de 2003 se frenó
considerablemente la entrada de ecuatorianos en España. «Así,
se estabilizó el número de ecuatorianos residentes en España.
Era el momento adecuado para realizar formalmente un
replanteamiento de los servicios consulares», comentó el
embajador. Por ello, aunque reconoció que el visto bueno
estaba prácticamente asegurado, indicó que la respuesta
afirmativa es ahora responsabilidad del ministerio. «Ellos son
los que tienen la pelota en su tejado», bromeó.
Una prioridad urgente
Por otro lado, Carrión afirmó que la reapertura del
consulado ecuatoriano en Pamplona se está tratando «como una
prioridad urgente», por lo que fechó la puesta en marcha de
una nueva oficina para 2005. A partir de entonces, los
alrededor de 20.000 ecuatorianos que residen en la Comunidad
Foral deberán acudir a ella para renovar su pasaporte o votar.
También ejercerá las funciones de registro civil y en él se
inscribirán nacimientos, matrimonios o defunciones.
Carrión también tuvo palabras para expresar su confianza en
la recuperación económica de su país. «Llevamos dos o tres
años de avances después de una crisis profunda», señaló. Sin
embargo, también subrayó que la emigración continuará hasta
que el crecimiento repercuta en el pequeño comerciante o lo
noten las familias. «Sólo cuando perciba que es capaz de sacar
a sus hijos adelante, el ecuatoriano permanecerá en su país».
Políticas de retorno
La emigración masiva de población joven que se ha producido
en los últimos seis años ha desestructurado algunas zonas del
país. Para impedir la despoblación que las amenaza, el
gobierno ecuatoriano está llevando a cabo «políticas de
retorno». «Buscamos el retorno del ecuatoriano con pequeños
ahorros para que revierta la riqueza en su país», comentó el
embajador. La realidad es bastante distinta. Las remesas, el
envío de dinero que hace la población emigrante es, después
del petróleo, la principal fuente de divisas de Ecuador. En
cifras, según estimaciones del embajador, las remesas sumarán
este año los 1.500 millones de dólares.
Rupturas familiares
Respecto a los aspectos negativos de la inmigración,
Carrión resalta la rotura de familias, debido a la separación
de sus miembros. «La reagrupación es vital». Otros de los
tópicos que generalmente se relacionan con este colectivo
inmigrante tienen que ver con problemas de alcoholismo o
maltratos. Francisco Carrión considera que afortunadamente
esas etiquetas se van superando. «Personalmente me siento muy
orgulloso de ser el embajador de Ecuador. Esta comunidad es
muy diversa, en España somos 500.000 ecuatorianos y entre
tantas personas es natural que haya algunas ovejas negras,
pero son casos excepcionales», comentó.
Hoy domingo tendrá lugar en Baluarte la clausura de esta
Convención, con la puesta en común de algunas mesas de
trabajo. Los temas debatidos serán las últimas reformas de la
Ley de Extranjería o nuevas oportunidades de negocios en
España.